Una abuela en Dakota del Norte fue encarcelada injustamente durante varios meses tras ser identificada erróneamente por un sistema de reconocimiento facial con IA en un caso de fraude. Las autoridades confiaron demasiado en el resultado de la IA sin evidencia corroborante suficiente. El caso ha reabierto el debate sobre la precisión de la tecnología de reconocimiento facial, especialmente para mujeres mayores y personas de color.