A medida que los desarrolladores de centros de datos hacen cola para conectarse a las redes eléctricas de Europa, los operadores experimentan con enfoques novedosos para hacer espacio. El crecimiento explosivo de cargas de trabajo de IA está creando una demanda sin precedentes de electricidad, empujando a las eléctricas europeas a adoptar calificación dinámica de líneas, almacenamiento en baterías e innovaciones de red compartida. La tensión entre el crecimiento de la infraestructura de IA y la sostenibilidad energética se convierte en uno de los principales desafíos de política tecnológica de Europa.