Wired investiga cómo el auge de la IA se está convirtiendo en una de las mayores amenazas para la industria del juego, afectando tanto a los consumidores como a la propia industria. La escasez global de RAM impulsada por la demanda de hardware de IA está subiendo los precios de las consolas, mientras los estudios reemplazan cada vez más a desarrolladores, artistas y escritores humanos con herramientas de IA. Las pérdidas de empleos en la industria del juego se aceleran, con grandes estudios prescindiendo de artistas y personal narrativo en favor de recursos generados por IA.