Wired informa sobre la creciente tendencia de uso de las gafas inteligentes Ray-Ban Meta para filmación encubierta, esquemas de seducción y bromas juveniles, ganando al dispositivo una asociación con plagas sociales. Entre tiktokers grabando personas desprevenidas y 'artistas de la seducción' filmando secretamente, el dispositivo se está convirtiendo en un símbolo de acoso habilitado por vigilancia. El artículo plantea importantes preguntas sobre ética de cámaras wearable y consentimiento en espacios públicos.