The Verge publicó sus primeras pruebas comparativas de los nuevos MacBook Pro y MacBook Air con chips M5 y M5 Max, presentados por Apple en su evento de marzo de 2026. El veredicto inicial es claro: son mejoras reales pero incrementales frente a la generación M4.

El cambio más notable no está en la CPU sino en el SSD. Apple prometió velocidades de lectura y escritura hasta 2× superiores, y los benchmarks lo confirman: el modelo M5 Max con unidad de 4TB alcanzó 13.6 GB/s de lectura sostenida y 17.8 GB/s de escritura, un 86% y 123% más rápido respectivamente que su predecesor M4 Max en la misma configuración. Para profesionales que trabajan con video 4K o 8K, o flujos de trabajo con grandes volúmenes de datos, esto es un salto que se siente en el día a día.

En la CPU, Apple introdujo un tercer tipo de núcleo: el 'super core', reemplazando los núcleos de eficiencia del chip M5 Max. La configuración es 6 super cores + 12 núcleos de rendimiento rediseñados. En Geekbench 6 single-core, el M5 Max supera al M4 Max en un 8–9%; en multi-core, la ventaja es de alrededor del 10%, aunque con 12,5% más núcleos. En Cinebench 2026, el salto es del 14%.

La GPU muestra mejoras más claras: +26% en OpenCL, +18% en Metal. En la exportación de video 4K en Premiere Pro, el M5 Max tarda 1 minuto 10 segundos vs 1:18 del M4 Max.

El precio del MacBook Pro 16 con M5 Max en configuración tope llega a los $6,149. Para usuarios con máquinas M4 Max, la actualización no se justifica. Para quienes vengan de M2 Max o anterior, el salto acumulado (>50% en CPU single-core, casi el doble en multi-core) sí es significativo. Full reviews próximamente.