La startup finlandesa Donut Lab, que a principios de 2026 sorprendió al mundo con el anuncio de una batería de estado sólido con especificaciones casi increíbles, publicó los resultados de su tercera prueba independiente, esta vez diseñada específicamente para desmentir la teoría más popular de sus críticos: que el dispositivo es en realidad un supercapacitor disfrazado de batería.

La diferencia importa enormemente. Un supercapacitor puede cargarse y descargarse rápidamente —igual que la batería de Donut Lab— pero pierde la mayor parte de su energía almacenada en cuestión de días por autodescarga. Una batería real retiene su carga durante semanas o meses.

La prueba fue realizada por VTT Technical Research Centre of Finland, un organismo estatal independiente. El protocolo fue simple: conectaron la celda a un medidor y la dejaron inactiva durante 10 días, midiendo el voltaje cada 10 segundos. El resultado: la celda retuvo el 97.7% de su energía durante ese período. El voltaje pasó de 3,861 milivoltios a 3,722 mV en la primera hora por estabilización química, pero luego se mantuvo estable. Un supercapacitor habría perdido la mayor parte de su energía en ese tiempo.

La batería de Donut Lab sigue afirmando especificaciones extraordinarias: 400 Wh/kg de densidad de energía (frente a los 200–300 Wh/kg típicos de las baterías de iones de litio), carga completa en menos de 10 minutos, y 100,000 ciclos de vida (frente a los 1,500–3,000 de las baterías actuales). Si estas cifras se confirman en pruebas más amplias, representarían un cambio de paradigma para los vehículos eléctricos.

Aún hay preguntas abiertas: no existe aún una prueba independiente que confirme la química del pack, y tampoco se ha explicado cómo Donut Lab resuelve el problema de las dendritas —filamentos microscópicos que pueden causar cortocircuitos en baterías de estado sólido.