El gobierno federal de Estados Unidos anunció un nuevo programa piloto para poner vehículos ultraligeros y aeronaves eVTOL (despegue y aterrizaje vertical eléctrico) en operación en el espacio aéreo estadounidense este verano, incluso antes de recibir la certificación completa de la FAA. El programa crea un sandbox regulatorio que permite que modelos específicos de eVTOL operen en corredores designados con condiciones de seguridad por debajo de la certificación completa. Empresas como Joby Aviation, Archer y Wisk llevan años desarrollando estas aeronaves y enfrentaban el problema del huevo y la gallina: necesitan datos operativos para certificar, pero necesitan certificación para operar.